Así como la Primera Guerra Mundial ha dado lugar a un amplio debate historiográfico
acerca de sus causas, sobre la Segunda, éste ha sido más bien pobre.
En 1939, la guerra fue deseada y no involuntaria por Hitler, quién la buscó
a toda costa con el fin de lograr sus objetivos, a pesar de las acciones de sus
contrarios para evitarla. A pesar de que Hitler tuviera como propósito
la expansión alemana hacia el Este, más que hacia el Sureste (lo
tradicional hasta entonces), en realidad su ambición era mundial.
En 1939, con la invasión de Polonia empezó uno de los episodios
más estremecedores y crueles de la historia de la humanidad. El fascismo
italiano, pero especialmente el alemán aumentaba de forma considerable.
A pesar de los mecanismos que los países adoptaron después de la
I Guerra Mundial, los hechos volvían a repetirse.
Las ansias de algunos países por expandirse y conquistar al resto y la
debilidad o indeterminación de otros hicieron que esta nueva guerra tuviera
alcance mundial.
El racismo nazi produjo uno de los hechos más tristes de nuestra historia,
el Holocausto Judío, en el que millones de personas perdieron la vida de
una forma desesperada, pasando por campos de concentración y vejaciones
por la simple creencia de la superioridad de la raza aria.
Esta persecución a la raza se extendió a todos aquellos ámbitos
en los que no se compartían los métodos empleados por Hitler.
En esta sección queremos hablarte de algunas de las batallas más
importantes de esta importante contienda bélica.
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